CONVERSATORIO SOBRE LA TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA DE PUERTO RICO – UN COMENTARIO

El pasado Martes 11 de marzo tuve la oportunidad de asistir al conversatorio convocado por El Nuevo Dia. El tema de la misma era la transformación económica de Puerto Rico. En el conversatorio estuvieron presentes varias figuras de la política puertorriqueña, economistas y líderes de grupos de interés y gestión ciudadana siendo estos los siguientes:  Luis Alberto Ferré Rangel, Director General de GFR Media como moderador y como panelistas Antonio Fernós Sagebién Economista y Profesor de Finanzas, Hon. Alberto Bacó Secretario de Desarrollo Económico y Comercio, Nelson Reyes-Del Valle Coord. Asoc. Incubadora de Microempresas Comunitarias, Jon Borschow Fundación para Puerto Rico, Antonio Media Director de PRIDCO, Jaime Morales Director Estratégico de la Asociación Productos de Puerto Rico, Jorge M. Cañellas Presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico y Carlos Rivera Vélez, VP Junta de Directores Asoc. de Industriales de Puerto Rico.

La actividad comenzó con el protocolo usual después del cual se le abrió la oportunidad para que los panelistas se expresaran cada uno por 3 minutos sobre el tema a la mano; La Transformación Económica de Puerto Rico. La actividad aunque muy bien planeada se quedó corta de ideas claras sobre como transformar la economía de Puerto Rico, aún cuando hubieron momentos de iluminación donde algunos panelistas lograban señalar aquello donde los puertorriqueños estamos fallando.

El primer panelista que tuvo la oportunidad de expresarse fue el economista Antonio Fernoz Sagabién. Su discurso el cual estuvo salteado de las ideas de inequidad e igualdad económica fue desalentador. Es frustrante como economistas renombrados caen seducidos por la idea de la igualdad ante lo fácil y poco controvertible que es la vida pública de aquellos que ventilan tal idea, sin embargo la inequidad es necesaria si se quiere que una sociedad se desarrolle y logre aminorar las carencias que la pobreza impone a los mas desafortunados de la sociedad. Desde que China e India comenzaron a coquetear con las ideas del mercado libre para su desarrollo la pobreza en el mundo ha bajado a niveles nunca antes experimentados en la historia humana. Sin embargo, a la misma vez que la pobreza bajaba la desigualdad se incrementaba hasta llegar a niveles nunca antes visto. La campaña de la desigualdad solo es una excusa para continuar con políticas gubernamentales intervencionistas y la continua generación de reglamentos y leyes que abruman la iniciativa privada. Precísamente este es el problema mayor que tiene Puerto Rico cuyo gigantismo gubernamental es la causa de nuestro tan anémico segmento privado. (ver GIGANTISMO GUBERNAMENTAL) Bajo este lema no hay forma de encontrar líderes que logren agilizar y achicar al gobierno de forma dramática para que el mismo deje de ser una carga al pueblo productivo de la empresa privada. Basta mostrar que Cuba obtendría métricas envidiables de igualdad económica a lo largo y ancho de su población al igual que China e India en sus tiempos de perenne estancamiento económico.

Lo único claro y contundente que llegó a decir el economista Antonio Fernoz fue cuando él señaló la pésima gestión gubernamental en cuanto a la generación de permisos de forma rápida y efectiva. Sin embargo, no hizo la conección de que esta es la fuente mayor de la informalidad en la gestión económica en la isla; de la cual se quejó como si esto fuera parte de un comportamiento de poco espíritu ciudadano de parte de los puertorriqueños. ¿Se imaginan a todo el mundo siguiendo la burocracia gubernamental para conseguir los permisos necesarios para poder operar? Yo personalmente he conocido gente que han tenido que esperar años para un mugroso permiso de construcción y mientras esperan tienen que gastar dinero en el almacenamiento de los equipos del negocio en algún almacén de alquiler. Gracias a Dios hay gente que están dispuestas a tomarse el riesgo de darle la vuelta al gobierno y siguen con sus planes de negocios generando riquezas y actividad económica sin la anuencia del mismo aunque no aporten al fisco.

El Sr. Fernoz también nos dio una muestra del “doublethink” que aqueja a los que abrazan discursos de izquierda al quejarse de que en Puerto Rico hay poco espíritu ciudadano y achacarle también a esto la evasión contributiva tan marcada en nuestro pueblo. Sin embargo, en otro aparte de su ponencia hablaba de cuan solidarios somos los puertorriqueños en tiempos de crisis como bien se reflejaba cuando se acercaba un huracán. Mejor reflejo del “doublethink” no hay; ¿O somos o no somos solidarios como pueblo? ¿O es que el puertorriqueño sufre de doble personalidad y por tanto de alguna enfermedad mental aguda?

Es preocupante que el Señor Jorge M. Cañellas Presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, el cual se supone que vele por los intereses de los negocios en la empresa privada, se le uniera a Fernoz al preguntarse como pueden haber personas que se sienten orgullosos de ser evasores contributivos en Puerto Rico.

Es bien sabido que en los países donde la evasión contributiva es un problema la misma se debe a que el pueblo, esa porción del pueblo que es productiva, no ve un beneficio en la gestión central gubernamental. Esta es la razón del grueso de la evasión contributiva en Puerto Rico y no la falta de espíritu ciudadano de los miembros en la empresa privada del país que no pagan impuestos.

Mi pregunta entonces es, ¿Cuán quebrados hemos de llegar para que los economistas y políticos abracen la idea de que el gobierno es muy grande y que ese mismo gigantismo crea las condiciones para mas corrupción e ineficiencia? ¿Cuán mal han de estar las cosas para que por fin se agilice y achique al gobierno de forma dramática para que deje de ser una carga al pueblo trabajador en la empresa privada? Obviamente me fui muy frustrado al ver que esto no se planteaba y se pasaba como si el mismo no fuera el problema mayor de Puerto Rico. El Gobierno de Puerto Rico es un cancer al cual solo le importa subsistir aunque su subsistencia vaya matando al cuerpo productivo de la sociedad.

Demás está decir que la evasión contributiva al igual que la informalidad en la gestión económica tienen unos efectos favorables en la economía. Claro, aquel que vea la gestión gubernamental como el centro y corazón del pueblo no lo verá así ya que el gobierno se afecta por los menguados recaudos al fisco. Pero para cualquiera que tenga claro que el centro y corazón de la sociedad y la economía en un país es el sector productivo de la empresa privada verá con buenos ojos cualquier actividad económica aunque sea de forma informal. ¿Cuántos negocios han logrado mantenerse a flote gracias a no pagar los impuestos del gobierno y no seguir las cambiantes regulaciones que solo cargan a la empresa privada sin ningún beneficio a la misma que se pueda ver? Mejor es un negocio que se mantiene abierto aunque no pague impuestos a un negocio que pague impuestos hasta que no pueda seguir abierto.

El otro beneficio de la evasión contributiva es que acelera la crisis y el tener que confrontar las razones de la misma mas temprano. La evasión contributiva es un reclamo de la sociedad para que haya un cambio y no un reflejo del pobre espíritu ciudadano de un segmento de la sociedad. Si a este reclamo se le hubiera hecho caso hace mucho tiempo en vez de coger prestado e ignorar el mismo estaríamos en una mejor situación.

Pero el señor economista no es el único desenfocado en este panel. El Señor Jon Borschow de la Fundación para Puerto Rico planteó unas ideas para la internacionalización de Puerto Rico las cuales son muy buenas pero difíciles de implantar. ¿Cómo se puede internacionalizar una economía donde se están escapando cientos de miles de ciudadanos por múltiples y variadas razones? Una de las múltiples razones por la cual no podemos atraer buen talento internacional es precisamente nuestro ambiente urbano decadente. ¿Quién ha de querer trabajar en el nuevo edificio de las ciencias moleculares que se encuentra en Rio Piedras pudiendo hacerlo en algún otro lugar mas atractivo y con un ambiente cultural mas diverso? Ahora mismo lo único que atrae a Puerto Rico es su clima tropical el cual no es de diseño nuestro, sin embargo el ambiente urbano el cual sí es de diseño propio deja mucho que desear.

Otro de los panelistas que me dejó sin aliento, y cuya identidad se me escapa, fue el que levantó el reclamo de que los puertorriqueños debemos sentirnos apasionados de consumir aquello que sea hecho en Puerto Rico. A los deponentes de este conversatorio se les puede perdonar el ventilar esta opinión. Pero la misma me creó un desasociego interno ya que me vino a la mente la famosa frase del escritor inglés Samuel Johnson “El Patriotismo es el último refugio de los bribones”. Aunque a ninguno de los deponentes se les puede tildar de ser un bribón, sino todo lo contrario, lo mismo no siento por muchos políticos de carrera. ¿Se imaginan de lo que serán capaz estos políticos si pudieran pasar leyes para obstaculizar que el puertorriqueño compre artículos del extranjero a favor de artículos hechos en Puerto Rico al son de Puerto Rico Lo Hace Mejor? A lo mejor acuñarían otra frase como;

¡Siente Pasión por Puerto Rico! ¡Compra Solo de Aquí!,

o alguna tontería publicitaria como esa. Un buen ejemplo del desmadre que tal política produciría es el plátano donde en Puerto Rico es casí 6 veces mas caro que en el estado de Florida, un estado donde ni siquiera crece el mismo. No solo destruirían la economía de Puerto Rico sino que este salvaje espécimen no tendría ni idea de que la misma se está hundiendo precisamente por sus regulaciones y leyes, produciendo aún mas leyes inútiles e intervencionistas para tratar de corregir las fuerzas insolidarias del mercado.

A esta furioza fauna que compone al cuerpo político de nuestro país no se le ocurre que la economía tiene 2 caras y en la misma se busca dar el servicio mas costo efectivo al pueblo aumentando así su capacidad de consumir y por tanto su riqueza. Nada se logra brindarle al pueblo servicios carísimos, que mediante protecciones legales para cuartar la libertad de los consumidores, se le impone al pueblo aumentando así la inflación y disminuyendo su capacidad de consumo. En otras palabras empobreciéndolo.   (Ver Proteccionismo Económico – Como Pegarse un Tiro en el Pie y Ser Feliz )

De todos los panelista el que mas aplausos recibió de forma consistente fue el Señor Nelson Reyes. El expuso la necesidad de crear un ambiente para el desarrollo de microempresas y la necesidad de mejorar la educación en Puerto Rico para lograr educar empresarios. Con su palabra logró hacer vibrar un nervio común entre todos los presentes logrando aplausos de entusiasmo consistentemente cada vez que se expresaba.

Sin embargo, cuando le tocó su turno de hablar al Sr Bacó me pareció estar hoyendo a un político mas en campaña. Su entusiasmo sobre como Puerto Rico va a hechar para alante de esta crisis no fue alentadora ni pegajosa. De todas la declaraciones de los panelistas la de él fue la mas inútil y estéril. Como si los que estuvieramos allí fuéramos niños a los cuales hay que alentar y levantarles su espíritu en vez de hablar claro sobre la situación en la que estamos. Las pocas esperanzas si alguna de que surgiera una idea buena desde adentro del gobierno se desvanecieron ahí después de su intervención. 

Su consejo a uno de los planteamientos de los asistentes en las gradas, sobre las distorsiones que las ayudas gubernamentales ocasionaban en la creación de empleos, fue que siguiera protestando, llamando o apareciéndose en las oficinas del gobierno con su reclamo. Lo cual demuestra que la gente en el gobierno se creen que los que trabajan en la empresa privada se pasan el dia jugando Angry Birds en sus tabletas y por tanto tienen tiempo para este tipo de campaña.

La actividad al final me dejó con una sensación de gestión a media. La impresión que me llevé de este conversatorio es que nuestra isla continuará a la deriva con un liderato, en el gobierno y la empresa privada (con la clara excepción del segmento informal y los evasores contributivos), que no quiere liderar y solo se conforma con actuar según las cicunstancias lo obliguen. No se que yo esperaba. Era de esperarse que de aquí no hiba a salir la solución a nuestros problemas presentes.

Después de todo era solo un conversatorio.

2 comentarios

  1. Estuve en ese conversatorio. De hecho, usted no sé si percató, pero había a la extrema izquierda del auditorio un grupito imprudentes de libertarios. Solo pudo uno hacer una pregunta, este servidor, cuestionando la celebración de Bacó de poder endeudarnos más solo porque no quieren liberal a nuestra economía de un gobierno interventor e hiperregulador. La discusión se desvió porque pregunté sobre el disparate que dijo el que había preguntado antes que yo, sobre la Reserva Federal. Más disparate aun lo que dijo el economista Antonio Fernós Sagebién, sobre la capacidad del FED de hacer un flexibilación cuantitativa para “bail-out” Puerto Rico. La actividad cerró con mi pregunta.

    Parece mentira que un economista se preste a decir semejantes disparates.

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